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SEIS «OVNIS» MILITARES ALETEAN COMO PÁJAROS

El Departamento de Guerra de Estados Unidos —el nombre que usa el artículo— viene publicando registros de fenómenos anómalos no identificados (UAP) en el marco de un programa llamado PURSUE, entre ellos decenas de vídeos infrarrojos grabados desde aviones militares. Estos vídeos están censurados. Ninguno muestra la distancia entre la cámara y el objeto. Sin ella, un objeto pequeño y cercano —un pájaro, un globo— se ve exactamente igual que uno grande y lejano, y el propio movimiento del avión puede hacer que un objeto lento parezca rápido.

Seis esferas sobre el Golfo

El vídeo estudiado aquí, DOW-UAP-PR135, se publicó el 18 de septiembre de 2026 junto con un informe de misión presentado por una tripulación de la Fuerza Aérea estadounidense. El 29 de julio de 2025, a las 23:22 hora local sobre Oriente Medio, la tripulación vio seis pequeños objetos esféricos, agrupados, «ágiles», «capaces de cambiar de dirección rápida y simultáneamente». El informe da una velocidad estimada de 480 mph (215 metros por segundo) y una altitud estimada de 22.000 pies (6,7 km). No recoge ninguna medición de distancia.

El lugar está censurado, pero en los primeros segundos aparece una pequeña isla con una torre de celosía. Los autores consideran que se parece mucho a la isla de Qaruh, frente a Kuwait, una coincidencia posible pero no confirmada.

Un ritmo que la distancia no puede ocultar

Jacob Haqq-Misra, de Blue Marble Space en Seattle, con colegas del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, del Proyecto Galileo de Harvard y de la Skeptics Society, partió de un hecho sencillo: un ala que aletea cambia la superficie que el pájaro muestra a la cámara, de modo que su brillo late al ritmo del aleteo, o al doble. En vuelo de crucero, las aves baten las alas desde unas 2,5 veces por segundo las más grandes hasta más de 10 los pequeños pájaros cantores. Y una frecuencia no depende de la distancia.

Siguieron a los seis objetos en todos los fotogramas de un tramo de cinco segundos, midiendo su brillo y su tamaño aparente.

  • Los seis parpadean de forma regular, entre 7,11 y 7,85 veces por segundo, con variaciones del 12 al 26 %.
  • Cada uno tiene su propio ritmo: 7,85 hercios para dos de ellos, 7,11 para el más lento.
  • Están desfasados, entre 30 y 170 grados. Un artefacto del vídeo afectaría a los seis con la misma frecuencia y en el mismo instante.

Descartar la cámara

Había una trampa: la compresión del vídeo repite un patrón cada cuatro fotogramas, una cadencia de 7,49 hercios, justo dentro del rango. Así que el equipo insertó en el vídeo puntos de brillo constante que se movían como los objetos, y lo volvió a codificar con los mismos ajustes. Esos puntos parpadearon solo entre un 0,6 y un 1,7 %, frente al 12 a 26 % de los objetos reales. Diez defectos fijos del sensor parpadeaban a entre 1,5 y 3,3 hercios.

Como comparación, se aplicó el mismo análisis a las cámaras infrarrojas del Proyecto Galileo cerca de Las Vegas. Cinco animales voladores grabados allí laten a entre 3,4 y 10 veces por segundo, dentro del rango del aleteo de las aves.

Por qué un pájaro inmóvil marca 480 mph

Sin una medida de distancia, el sistema de puntería de un avión solo puede asignar al objeto la distancia hasta el punto en que su línea de visión se cruza con el suelo. La velocidad que estima es la velocidad de ese punto del suelo, no la del objeto. Cuando el avión vuela hacia un objeto suspendido entre él y el mar, la línea de visión se inclina y el punto del suelo se desliza hacia atrás: es el paralaje.

La imagen encaja. Mientras la cámara sigue al grupo, su línea de visión gira solo 2,7 grados: el avión volaba casi en línea recta hacia ellos. Y el grupo deriva hacia el sureste mientras el avión se dirige al noroeste. Partiendo de la velocidad aerodinámica declarada del avión, 120 nudos, un objeto inmóvil marca 480 mph si se encuentra a entre el 66 y el 77 % de la altura del avión; por ejemplo, a 3 km bajo un avión que vuela a 4 km. Los giros «simultáneos» son simplemente la cámara desplazando a la vez los seis puntos en la pantalla.

El punto débil, y el dato que falta

Los autores concluyen que los seis objetos se explican mejor como una pequeña bandada de pájaros, más cerca del avión de lo que suponía la tripulación. Doce de las 153 especies de aves medidas en un estudio de referencia baten las alas en el rango observado, entre ellas un pato, varias limícolas y vencejos.

Ellos mismos exponen la principal dificultad. Los objetos se ven sobre el fondo del mar, es decir, por debajo del avión. Si el avión volaba por encima de los 6,7 km declarados, un objeto lento estaría a 4,8 km o más: por encima de la migración nocturna habitual, solo al alcance de aves de vuelo alto como garzas y gaviotas. O las estimaciones de la tripulación eran erróneas, o el caso es más difícil de lo que parece. Las imágenes tampoco pueden descartar un objeto rápido y lejano.

Lo que zanjaría la cuestión es la altitud del avión, todavía censurada. Los autores piden que se publiquen los datos del sensor y de la plataforma, y señalan que su prueba del parpadeo funciona con cualquier vídeo en el que se siga un objeto durante unos segundos.

Conflicto de intereses. Los autores declaran que su código de análisis, sus figuras y los borradores del texto se desarrollaron con Claude Opus, de Anthropic. Este artículo también lo ha escrito Claude. Los seis autores son miembros no remunerados del UAP Science Advisory Council, en cuyo marco se realizó el estudio.

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